Peña Candina (Mayo 2011)

Cuando uno visita una playa como la de Sonabia (playa de Valdearenas) no puede dejar de sorprenderse ante la mole que se alza altiva en esta magnífica playa. Un sorprendente ejemplar kárstico de roca caliza que se alza imponente en sus casi 500 metros de altura.

En esta pequeña gran montaña se dan varias circunstancias que la hacen extraordinaria desde todos los ámbitos:

  • Por un lado en Candina nos encontramos a la mayor colonia de buitres leonados de la cornisa cantábrica y la única marina de toda Europa. Y no tienen ningún reparo en sobrevolar a muy pocos metros de las cabezas de los montañeros. Damos fe.
  • Conserva uno de los últimos encinares mediterráneos del Cantábrico
  • No es uniforme, sino una sucesión de grandes hoyas que estuvieron ocupadas por minas de hierro y que la hacen muy especial.
  • Peculiares también las “dunas remontadas” sobre la ladera del Candina, depositadas por diferentes vientos que incidían sobre las laderas de este macizo, condicionando así las diferentes formas de las dunas.

Tendríamos muchas cosas que contar de esta montaña, pero lo mejor es ir haciéndolo mientras vamos viendo las sucesivas fotos. De esta forma se entenderá mucho mejor.

Para subir a Peña Candina hay dos rutas princpales: la que sube desde el alto de Candina, cerca de Liendo y pegado a la autopista A8, y la que sube desde Valdearenas, la playa de Sonabia. Nosotros decidimos hacer la ruta completa, iniciando la ascensión desde Sonabia y finalizándola en el alto de Candina. De esta forma tendríamos la posibilidad de conocer a Peña Candina desde todos los ámbitos y disfrutar de todas sus vistas y secretos.

Así, iniciamos la ruta al lado de la ermita Virgen del Refugio en Sonabia, donde se puede aparcar perfectamente el coche.

 

Muy cerca de la ermita nos encontramos con un pequeño merendero y una señal que nos indica el sendero que nos llevará hacia la playa, que deberemos de atravesar para iniciar la ascensión.

En apenas cinco minutos llegamos a la playa y de frente nos topamos con nuestro objetivo del día. Se aprecia claramente un camino que bordea la playa y que nos dirige hacia las laderas del Candina. Una vez pasada la playa giraremos hacia la derecha siguiendo el sendero marcado que se pierde a la derecha de la foto.

Ya hemos bordeado la playa y pronto giraremos hacia la derecha para subir en diagonal, paralelos al Candina.

El sendero, además de ser evidente está marcado con flechas que nos indican el camino a seguir. Parece de perogrullo, pero más adelante nos vendrán muy bien…
Según vamos ascendiendo las vistas hacia la playa de Valdearenas y “la ballena” (cabo Cebollero) son magníficas.
El sendero sigue su diagonal ascendente y las indicaciones son constantes.
Pronto llegamos al primer desvío hacia la izquierda, bien indicado por una flecha roja.
Tras girar 90 grados a la izquierda seguimos de frente. De nuevo las indicaciones nos hacen salir de dudas, tenemos el mar a nuestra espalda.
Las vistas siguen siendo espectaculares y caer rodando desde aquí no sería una buena idea.
Nosotros seguimos de frente, perpendiculares al mar, para iniciar la primera trepada fácil que nos llevará a un primer collado donde descubriremos nuevas vistas. Es el paso conocido como Las Presas
Las indicaciones no dejan lugar a dudas…
Mientras ascendemos hacemos un pequeño alto para admirar las excelentes vistas que nos regala el Candina
Tras esta facilísima y bonita trepada llegamos a un primer collado que nos permite admirar por primera vez en la subida, la Yesera de Liendo, Laredo, Santoña y el monte Buciero (al fondo)
Echamos una última mirada hacia atrás antes de seguir por el collado y perder las magníficas vistas hacia Sonabia.
Seguimos de frente hasta que llegamos a este paso señalizado con marcas GR y donde nos encontramos una cuerda que lo facilita. La verdad es que no viene nada mal porque, aunque no aparenta dificultad, los más aprensivos pueden reducir su vértigo agarrándose a ella.
Sin embargo, este paso es únicamente para aquellos que desean seguir el GR hacia Laredo. Para subir al Candina ahora debemos de girar hacia la izquierda para remontar la ladera que nos llevará hacia la cima en medio de un mar kárstico.
Según remontamos la ladera hacia la cima las vistas hacia el poljé de Liendo y La Yesera son inmejorables. Al fondo podemos ver Laredo.
Ya estamos subiendo directos hacia la cima. Hemos perdido las marcas pero el GPS nos indica que ese es el camino. Poco a poco vamos subiendo dejando a nuestra espalda el mar.
Ahora estamos ya en terreno kárstico y hay que tener especial cuidado en cada pisada. La hierba oculta rocas que nos pueden hacer torcer algún tobillo. Estas rocas se denominan lapiaces, y cada vez van a más. Es recomendable disponer de bastón para que nos ayude a asegurar cada pisada. No es terreno especialmente complicado pero hace que vayamos más lentos de lo normal.

El lapiaz es un surco de dimensiones pequeñas o medianas que aparecen en afloramientos de roca caliza afectada por procesos kársticos. Se forman por la disolución superficial de la caliza afectada por agua de lluvia debido a la acidez por el anhídrido carbónico del aire, que por hidratación se convierte en ácido carbónico. La caliza es un carbonato cálcico que no es soluble en el agua, pero reacciona con el ácido carbónico convirtiéndose en bicarbonato, que sí lo es. Esta es la razón por la que, poco a poco, se va disolviendo la roca caliza por efecto del agua de lluvia dando lugar formas tan peculiares como los lapiaces.

Siguiendo nuestro camino, cuando parecía que habíamos perdido definitivamente las marcas GR, a pesar de seguir escrupulosamente el track GPS que teníamos, nos volvemos a encontrar con una nueva marca que nos indica el buen camino.
Poco a poco ya nos dirigimos hacia la cima, tan sólo nos queda sortear este último obstáculo
Ya en la roca siguen apareciendo las marcas GR que nos guían hacia nuestro objetivo
Y llegamos a la trepada más difícil de todo el recorrido. No es especialmente dificultosa, pero nos obligará a utilizar las manos sí o sí. Son tan sólo un par de metros y la suerte es que la roca kárstica presenta muchos sobresalientes y es muy fácil encontrar agarraderas y sitios donde apoyar los piés, así que, poco a poco, asegurando el avance, es sencillo pasarla.
Pasada la trepada echamos otra mirada al precioso valle de Liendo
Las marcas siguen apareciendo así que no hay mayor problema
Llegamos al último paso, que apenas exige apoyar las manos, muy sencillo y sin complicaciones. Está indicado por marcas GR (derecha) y un palo de madera inclinado (izquierda)
Ya estamos en el sendero que nos conduce directamente a la cresta cimera del Candina y a la Hoya Negro
Y por fin llegamos arriba, a la Hoya Negro, que alberga las tres cimas de esta peña: Solpico, Candina y Pico Tueros, que se aprecia perfectamente al fondo. También podemos ver uno de los arcos de Llanegro, una atalaya perfecta hacia Sonabia, llamados popularmente los “ojos del demonio”. Esta vez no nos dió tiempo a visitarlos de cerca, pero habrá más ocasiones, porque es un sitio maravilloso.
Una vez arriba, a la izquierda tenemos la cima de Solpico (que no se aprecia en la imagen), y hacia la derecha está Peña Candina (que tampoco vemos).  Esta Hoya está plagada de dolinas, bocaminas y restos de la ferviente actividad minera que acogió esta zona hasta antes de la guerra civil.

Las dolinas son pequeñas depresiones que se forman en la superficie de las zonas cársticas. Tienen forma de embudo ya que el agua se infiltra por su fondo y les va dando esta forma al resbalar por sus lados.

La sierra de Peña Candina no es uniforme. En realidad es una sucesión de grandes hoyas que hasta antes de la guerra civil estuvieron ocupadas por minas de hierro. El mineral era bajado hasta el cargadero de Sonabia mediante un sistema de baldes. En este punto es donde mejor se aprecia la ferviente actividad minera que tuvo lugar entre estos parajes.

Decidimos dirigirnos a la cima que da nombre a este monte, el Candina, de 489 metros. Pronto nos encontramos ante su cara noroeste. Por aquí será difícil atacarla así que la rodeamos por un sendero marcado que nos llevará hasta su buzón.
El buzón presenta una importante curiosidad, y es que está equivocado. Su inscripción nos indica que estamos en el Solpico, cima situada más atrás, y no en el Candina, que es donde realmente estamos. Algún despistao
Desde aquí arriba ya podemos apreciar claramente los “ojos del Demonio”. En la foto no lo apreciamos pero existe un sendero muy marcado que llega hasta ellos sin problemas, si se viene desde la subida del alto de Candina, por donde nosotros bajaremos.
Después de atacar el consabido bocata, con chori, queso, jamón y lo que se tercie, iniciamos el descenso por la otra cara. Nos quedamos con las ganas de ir hasta los ojos del demonio pero no hacer una ruta circular tiene estas cosas. Hemos quedado para que nos vengan a recoger a una hora determinada y tampoco es cuestión de hacer esperar. Descendemos y las marcas que seguimos nos llevan hasta la Hoya Llandesagú.
En esta Hoya pasamos por esta curiosa formación que recuerda a las olas californianas y sus “tubos” por donde surfean algunos valientes.
En este punto nos da por seguir las marcas PR, ya que no encontramos las GR que nos habían llevado hasta aquí. Entonces decidimos parar y decidir por dónde tenemos que bajar para coger el camino que nos llevará hasta el aparcamiento del alto de Candina. En la foto podemos verlo en la parte superior izquierda del edificio de piedras derruido. Tenemos la referencia visual pero hay que llegar. Más tarde nos dimos cuenta de que si hubiéramos seguido las marcas PR, nos hubieran llevado a la ruta denominada “Vuelta a las Hoyas de Solpico”, que más adelante vuelve a juntarse con el sendero de bajada.
Sin embargo, como en ese momento lo desconocemos, decidimos bajar “a machete” hasta el sendero. Es una bajada sencilla, aunque hay que andar con mucha precaución. Andar entre el lapiaz es lo que tiene.
Con tranquilidad conseguimos descender sin mayor problema al sendero. A partir de aquí no hay pérdida alguna.
Echando una mirada atrás nos topamos con los espectadores que han visto el espectáculo que hemos ofrecido bajando “a machete” hacia el sendero. Esta vez no han podido disfrutar de ningún trompazo, pero seguro que habrán visto unos cuantos.
El sendero de bajada, evidente y marcado, no tiene dificultad, sólo mirar dónde se pisa, ya que el terreno es bastante irregular y es muy fácil torcerse un tobillo. De las cuatro personas que íbamos nos lo torcimos tres, y una de ellas dos veces. Eso sí, torceduras leves.
Poco a poco, descendiendo, llegamos a Hoya Falluengo. Aquí nos encontramos con esta curiosa encina haciendo malabarismos sobre la ladera.
En esta foto podemos divisar claramente la formación de Hoya Falluengo
Una mirada hacia atrás y podemos ver perfectamente la encina “colgada” en la ladera así como el terrenokárstico, plagado de lapiaces que han caracterizado nuestro paseo por la parte superior de esta montaña.
Llegamos hasta unos postes indicadores y una mesa de orientación destrozada donde sólo quedan los hierros que la sustentaban.
El sendero es bastante evidente. Una vez pasado este collado iniciaremos el descenso directo hacia nuestra meta. Estamos atravesando la Hoya de Tueros.
Ya podemos ver la autopista A8 y se oyen perfectamente los coches que circulan por ella
El sendero se cierra en algunos tramos pero no hay ninguna pérdida
Finalmente llegamos al aparcamiento del alto de Candina, la subida más común para ascender hasta las cimas de Solpico, Candina y Tueros.
Tras 4 horas y 20 minutos llegamos a nuestro destino habiendo recorrido poco más de 6 kilómetros.
Recomendaciones:
  • Llevar botas altas de monte, que sujeten los tobillos. El terreno es muy irregular y es muy fácil torcerse un tobillo.
  • Recomendable llevar bastones de monte. En las trepadas los podemos guardar o encajar en la mochila y durante el trayecto nos servirán para asegurar la pisada. El lapiaz es muy traicionero y se esconde donde uno menos se lo espera.
  • La ruta completa, de lado a lado, es una maravilla. Sin embargo, si se quiere hacer algo sencillo, sin complicaciones, desde el aparcamiento del Alto de Candina, nuestra meta, la ascensión es muy sencilla incluso para ir con niños. Desde Sonabia es algo más complicada.
La ruta completa está colgada en Wikiloc
Esperamos que os haya gustado.
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15 respuestas a Peña Candina (Mayo 2011)

  1. Tracklander dijo:

    Bonito reportaje, con unos paisajes muy bellos que parecen bastante bien conservados.
    Saludos.

  2. Kaixo!! geniales las fotos, se agradece un monton que alguien explique asi su experiencia. aki ha despertado el gusanillo montañero y en unos dias subiremos hasta los ojos del demonio. la intencion es subir desde el alto de candina, pero no sabemos muy bien como yegar a ese aparcamiento.. me podrias dar alguna indicacion?

  3. raimon dijo:

    Muchas gracias por el aporte mañana me paso ,saludos

  4. Gobelas dijo:

    Ayer hice la subida desde Sonabia guiandome por tus consejos. La subida se las trae por lo que tú dices, las rocas son muy traicioneras, sobre todo si están ocultas en parte por la hierba alta. Nosotros además decidimos bajar hacia Sonabia nuevamente, y es en la bajada donde hay que tener especial cuidado por las caidas y torceduras.

    • Hola Gobelas, nos alegramos de que nuestro reportaje del Candina te haya servido de ayuda. Es una montaña espectacular pero hay que ir con cuidado, que el lapiaz es muy traicionero. Cualquier duda que tengas de otra montaña que hayamos subido no dudes en decirnos. Un saludo

  5. Paul dijo:

    La cuerda…”los más aprensivos pueden curar su mal de altura agarrándose a ella”. Seran problemas de vértigo pero dudo muchísimo que una cuerda pueda combatir un supuesto “mal de altura” cuando la cima se encuente 476 m sobre el nivel del mar…

    • Tienes razón Paul, la verdad es que no lo habíamos explicado muy bien. Obviamente nos referíamos al vértigo. Ya lo hemos actualizado.
      Muchas gracias por el comentario
      Saludos

  6. TxirukoMotxilo dijo:

    Esta mañana he subido al Candina desde el Alto junto a la A8 la verdad es que me ha gustado mucho todo lo que he visto y por supuesto volveré. Pero tengo una curiosidad: Por donde subían los txutxos cuando había dificultad? Los subíais vosotros? Se buscaban ellos solitos la vida? Daban un rodeo?

    • Muy buenas:

      La única dificultad que tuvimos con los perros fue, en la subida por Sonabia, una pequeña trepada de unos dos metros. Mientras uno agarraba desde arriba la correa para ir tirando de cada perro, otros empujaban desde abajo. Aunque parezca que lo hicimos difícil fue más sencillo de lo que parece.

      El resto de la ruta y la bajada hacia el Alto de Candina que es por donde tu has subido lo hicieron sin ningún problema.

      Cualquier cosa no dudes en decirnos
      Un saludo

  7. Javi Ortiz Garay dijo:

    Muy, muy buena explicación de la ruta y además las fotos ayudan un montón. Os felicito.
    Este verano espero subir pero por la parte fácil, por donde bajasteis. Un saludo.

    • Muchas gracias por el comentario Javi. Esperamos que te haya ayudado. Seguro que disfrutaras un montón, es una montaña muy agradecida, con unas vistas de escándalo.

      Un saludo

  8. Pingback: Alto Guriezo, un paseo con vistas | 12meses12montes

  9. Javier dijo:

    Muchas gracias por vuestro estupenda y detallada descripción de la ruta.Gracias nuevamente por vuestro detallado aporte.

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